No sufráis por nosotros, iros, Dios os lo recompensará

Soy una persona abierta, pero a la vez tímida, valiente pero con miedos, trabajador y vago a la vez y creyente pero con dudas…

Fui a Níjar para que todos mis peros desapareciesen y mis dudas se resolvieran. En mi anterior experiencia (Alcuéscar) aprendí cosas como tener paciencia y saber escuchar. En Níjar he aprendido yo más de las personas que ellas de mí, y me parece un aspecto muy importante en mi vida. Una de las cosas que más me he fijado y recalcado allí fueron: los gestos, las miradas, la generosidad, los consejos… En todo eso vi a Dios…

 

Nunca imaginé que en una sola semana hubiera tanto compañerismo, tantas risas, pena, amistad, tanto esfuerzo, en general todos los sentimientos, que me han ido sucediendo en San Isidro y en mi grupo, desde ya, mi familia. ¿Qué injusta es la vida con algunas personas no? Me doy cuenta que lo tengo todo y lo que tengo no lo aprovecho. De Níjar me quedo con buenísimas personas que las voy a tener siempre presentes en mi día a día, desde los morenos a las mamas, desde mis trillizas a los marroquíes, desde mis compañeros a la gente del pueblo.

 

Me parece increíble todo lo que hacen las mamas, solo con el empeño que le ponen en todo, con alegría y siempre pensando en la otra persona, en ellas también veo a Dios. Me esperaba positiva esta experiencia, pero aparte de no acabar en una simple experiencia, si no en mucho más, a superado todos mis pensamientos, aunque a pesar de todo no soy capaz de describir todo lo que he sentido. Personalmente me quedo con una frase que nunca olvidaré de una persona que ha sufrido mucho y después de todo sigue teniendo mucha fe (Mamadou Jony) : “NO SUFRÁIS POR NOSOTROS, IROS, DIOS OS LO RECOMPENSARÁ”

 

Por: Martín Jiménez Lobato

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